Si bien toda obra tiene un proceso, cuando pensamos en que ésta se sitúe en escena se debe pensar acuciosamente en el espectador, porque sin duda es ese el punto en donde la obra adquiere forma y sustento, no sólo por la narrativa y el cuento expositivo, sino también porque el otro construye más allá del propósito que el creador ha querido situar en su obra.

Bajo la selección de Elizabeth Rodríguez y Valentina Pavez -quienes fueron invitadas como jurado para la selección nacional de danza- “2 Guitarras” de Alejandro Cáceres y Ramiro Molina llegó hasta el Centro de Extensión de DUOC, en Valparaíso, para cerrar la tercera jornada del Festival internacional Danzalborde. Este fue un cierre que puso en duda la capacidad de selección de obras, la pertinencia de una obra como tal en la programación y el respeto por el espectador -visión subjetiva de los propios espectadores-.

Cuando los espectadores se ponen de pie y salen de la sala generan una segunda obra, una acción -que si bien no te esperas- termina por cautivar tu interés y desarrolla mayor atención por sobre lo que en escena sucede. Porque en escena lo que sucede no es más que un acto de exploración y egocentrismo del(los) artista(s). Bien podría estar en el marco de la improvisación, pero ésta debiese estar más conducida al objeto “obra” cuando estás posicionando tu pieza “coreográfica” en un escenario -marco en que las propuestas tienden a ser objetos más acabados y pensantes de un ciclo comunicativo-, no solo de la exploración de aquel que en la escena está, porque eso es egoísmo.

2 Guitarras en escena friccionadas por dos músicos-bailarines, que están bajo constante cuestionamiento del espectador, dos hombres explorando la sonoridad y luminosidad de algunos objeto como lámparas y pelotas en escena, y dos sillas que tratan de ser los elementos en que más se busca desarrollar la “Danza” que se espera. Porque sí, en un festival como es Danzalborde se espera ver un cuerpo más profundizado en sí y en un proceso que culmina con una obra redonda, un encuentro que ya contaba con la deslumbrante participación de Theo Clikard (Reino Unido), la provocación coherente deChristina Ciupke (Alemania) y la muestra del resultado de la residencia de Miguel Jaime(Uruguay) en la 13º versión del festival.

El público se va, la “obra” sigue, algunos duermen, otros aguantan, algunos se siguen yendo, afuera se crean más interrogantes o se comparten las que te ocuparon mientras estabas en la butaca…y piensas, piensas y no das con un foco de claridad, dudas, te preocupas…sonríes y el público se sigue yendo, mientras otros ya se fueron.

BecarPor: Guillermo Becar Ayala, Licenciado en danza, coreógrafo e intérprete. Gestor cultural. Twitter: @gmobecar

Para www.alavena.cl

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